Historia

Prehistoria

Su riqueza arqueológica no es muy extensa debido principalmente a su orografía que hacía más apetecible para los primeros colonizadores las regiones más bajas en las que sí se encuentran abundantes restos prehistóricos, pero sí nos permite constatar presencia humana en el Paleolítico superior en la parte alta del Sella. Así en la cueva de Collubil en las cercanías de Campurriondi, los útiles aquí hallados comprenden a la industria lítica y ósea del periodo paleolítico.

Los primeros ciclos metalúrgicos aparecen representados por el dolmen de Mián en Sames, desgraciadamente desaparecido por la desafortunada intervención de Sebastián de Soto Cortés, del que se conservan sólo dos hachas fabricadas en piedra pulida en el Museo Arqueológico de Oviedo, debido al afán coleccionista que imperaba en la época, este dolmen suele relacionarse con otros dos del oriente asturiano: los dólmenes de Abamia y Santa Cruz en Cangas de Onís.

En la edad de hierro, hay escasez de poblados fortificados, lo que llamamos castros. Ni uno sólo ha sido localizado, pero fuentes diversas parecen confirmar que este territorio, estuvo habitado por pueblos prerromanos-cantabros y astures de la tribu de los vadinienses, en torno a los valles. La conquista romana tuvo en esta comarca más consecuencias militares que geoestratégicas.

Edad media

En el periodo altomedieval aparece, mejor definido el territorio del concejo, teniendo varios documentos que lo prueban como la documentación medieval del monasterio leonés de Sahagún, donde se alude en el siglo X a una vía de comunicación que unía las tierras de Amieva con la Meseta. Esto lo confirma también los privilegios que el rey Alfonso VII otorgó a favor de una alberguería en el puerto de Pontón y la construcción del puente de piedra Puente Dobra sobre el río de su nombre.

Amieva, aparece ya en la decimocuarta centuria plenamente consolidada, como uno de los consejos asturianos, así aparece entre el grupo de concejos que se unió a la causa del rey Don Pedro, con varios municipios leoneses.

Toda esta falta de documentación, en parte fue debida a que en un medio rural de este tipo, el sector predominante fue el ganadero.

Edad Moderna

El periodo de la Edad Moderna está mucho mejor documentado, en parte gracias al catastro del Marqués de la Ensenada, realizado en 1752 en el que constata este concejo como predominantemente, de abrupta orografía. El terreno cultivado en esta época era sólo el 7´2%, al tiempo que el 12,5% se dedicaba a pastos. Estos pastos eran comunales del municipio, repartidos entre el alto y bajo Amieva, y servían de alimento al ganado, que ya en esa época era la principal fuente de riqueza. Este aprovechamiento mancomunado de los pastos no estuvo exento de enfrentamientos y pleitos: En el siglo XV hay una disputa con los concejos leoneses de Valdeón y Sajambre, estando dichos pleitos en vigor todavía hasta bien entrado el siglo XX.

Como entidad concejil Amieva concurrió a la Junta General celebrada en 1504 en el convento ovetense de San Francisco, para dar posesión al nuevo corregidor don Fernando Álvarez de Toledo. De los cargos que aparecen citados en este año podemos incluir dos jueces (uno plebeyo y otro noble) encargados de impartir justicia en el consejo a designación del ayuntamiento que estaba compuesto a su vez por cuatro regidores vitalicios y un alférez mayor.

En el siglo XVI, el ayuntamiento estaba gobernado por cuatro regidores pertenecientes a las familias más poderosas del concejo, García de Paraya, Blanco de Sebarga, Martínez y Sobrecueva (de Argolibio) y Vega y Cuesta (de Sames). El alférez era perteneciente a los Cirieño.

En 1752 los cargos de regidores recaían sobre Juan González de Carbes, José de Cangas Posada, Cosme González, Gonzalo Cirieño, siendo alférez mayor Manuel Antonio Noriega de Parres.

La casa consistorial estaba en Sames, la capital del concejo, pero con anterioridad el Ayuntamiento estuvo en el lugar de Amieva, del que toma su nombre el concejo. En la localidad de Cirieño se conserva el recuerdo de que la casona edificio del siglo XV fue utilizada como juzgado y donde eran elegidos en el siglo XVII los procuradores del concejo.

Siglo XIX en adelante

En el siglo XIX con la guerra de la Independencia, jóvenes del concejo se integraron en el regimiento de Cangas de Onís, que se ocupó de la defensa del puerto de Beza, tanto durante la primera, como en la segunda invasión, no logrando nunca Francia un control efectivo de este territorio.

En el siglo XIX, el principal sustento del concejo era el ganado vacuno, ya que apenas había industrialización, lo cual empezó a provocar la emigración a ultramar, llevándose jóvenes a Cuba, Argentina, Venezuela, etc. Un elemento clave para las mejoras de la comunicación, fue la construcción de la carretera del Pontón a Arriondas, vía esta que seguía el curso del Sella. Al margen de esta carretera quedó la capital Sames lo que unido a la ruina del viejo edificio del Ayuntamiento, hizo su traslado a Precendi, por donde discurría la vía que es donde se halla actualmente.

Iniciada la guerra civil, la senda del puerto de Beza y la carretera del Pontón, vías de unión entre Cangas de Onís y León se convertirán en pasos estratégicos.

En la actualidad Amieva tiene como principal actividad económica la ganadería, la agricultura y la explotación forestal. Así como el sector servicios tanto en turismo rural como en agroalimentación contando con diversas queserías de Queso de Beyos.